Carta de Hasselt

Las entidades aquí firmantes constituyen una red independiente y no jerárquizada de organizaciones participativas y sin ánimo de lucro comprometidas con el ‘desarrollo humano’, a traves de la función social, equitativa, cultural y medioambiental de la arquitectura, la construcción, la restauración de patrimonios históricos y del urbanismo.

Para conseguir un mayor impacto, estas organizaciones se comprometen a unir fuerzas colectivamente a nivel internacional para:

  1. Cooperar por iniciativas justas y equitativas que permitan el desarrollo sustentable de y en colaboración con personas o comunidades desfavorecidas. Este proceso deberá respetar los principios de ‘solidaridad humana’, de no discriminación y tener como objetivo último el auto-suficiencia de los beneficiados;
  2. Fomentar la responsibilidad social de los profesionales del ámbito de la edificación promoviendo prácticas e intereses sociales por encima de la especulación de mercado;
  3. Incitar un ‘profesionalismo ético’ favoreciendo especialmente la cooperación con procesos de mercado ético, instituciones financieras y entidades que trabajen por la paz;
  4. Identificar, promover y trabajar junto a instituciones públicas, organizaciones multilaterales y sector privado en politicas, programas y sistemas socioeconómicos comprometidos con la erradicación de las desigualdades sociales y la exclusión urbana;
  5. Facilitar el uso de tecnologías apropiadas, materiales y mano de obra adecuados a los valores e identidades culturales de cada situación respetando el medioambiente;
  6. Compartir conocimientos, promover diálogo, reflexión, sensibilizar y colaborar para el desarrollo de la producción social del habitat;
  7. Promover el diálogo y la consolidación de partenariados transnacionales duraderos con y entre los paises menos ricos;
  8. Apoyar la práctica de procesos participativos, democráticos, multiculturales e interdisciplinares en el fortalecimiento solidario de comunidades como unidades de desarrollo social rural o urbano;
  9. Respaldar la integración de una lógica de desarrollo sostenible en las intervenciones de emergencia;
  10. Defender, procurar y mejorar un hábitat digno y adecuado para todos como derecho humano fundamental;